El cecifútbol forma parte del programa paralímpico desde 2004, pero la cuestión de su accesibilidad real para las personas con discapacidad visual sigue planteándose. ¿Quién puede practicarlo, con qué nivel de discapacidad visual y en qué condiciones? Para responder a esto, es necesario observar los datos de la Federación Francesa de Deportes Adaptados y las evoluciones recientes en el terreno.
Categorías de discapacidad visual y acceso al cecifútbol: ¿quién juega dónde?
El cecifútbol distingue varios perfiles de jugadores según la clasificación internacional de la discapacidad visual. La distribución de roles en el campo depende directamente de esta clasificación, lo que determina concretamente quién puede jugar y en qué posición.
| Categoría | Nivel de visión | Rol autorizado en competición | Práctica recreativa |
|---|---|---|---|
| B1 | No vidente o percepción luminosa sin forma | Jugador de campo (banda obligatoria) | Sí |
| B2 | Débil visual (agudeza muy reducida) | Portero únicamente (Juegos Paralímpicos) | Sí |
| B3 | Débil visual (agudeza moderada) | Portero únicamente (Juegos Paralímpicos) | Sí |
| Vidente | Visión normal | Portero únicamente | Sí (iniciaciones) |
En competición paralímpica, solo los jugadores clasificados como B1 ocupan las posiciones de campo. Las categorías B2 y B3 solo son toleradas en la posición de portero. Esta regla garantiza una igualdad estricta entre los jugadores de campo, todos usando una banda opaca independientemente de su residuo visual.
En cambio, la práctica recreativa abre las puertas a todas las categorías de discapacidad visual. Varios clubes de deportes adaptados acogen a personas con discapacidad visual B2 o B3 como jugadores de campo durante sesiones no competitivas. La posibilidad de practicar cecifútbol con una discapacidad visual parcial se confirma, aunque el marco regulatorio de la competición sigue siendo más restrictivo.

Licencias y estructuras en Francia: los números de la Federación de Deportes Adaptados
Los datos de la Federación Francesa de Deportes Adaptados permiten medir la realidad de la práctica más allá de los Juegos Paralímpicos.
- Más de 500 licencias en cecifútbol y futsal para personas con discapacidad visual a nivel nacional
- 289 competidores involucrados en campeonatos oficiales
- 51 licencias inscritas en práctica recreativa
- 97 instituciones involucradas en la supervisión o acogida
- 62 estructuras asociativas registradas
La relación entre competidores y licencias recreativas llama la atención: la práctica competitiva domina ampliamente. Esto refleja una historia de estructuración del cecifútbol en torno al rendimiento, heredada de su integración en los Juegos Paralímpicos de Atenas en 2004.
Un desequilibrio entre competición y recreación
Con solo 51 licencias recreativas declaradas, el cecifútbol sigue siendo un deporte donde el descubrimiento supervisado fuera de la competición sigue siendo marginal en las estadísticas federales. Esta cifra no refleja a todas las personas que han probado el cecifútbol durante iniciaciones puntuales, pero señala un déficit de práctica regular para los públicos que no buscan la competición.
La brecha se explica en parte por la falta de infraestructuras adecuadas. Un campo de cecifútbol requiere barreras laterales de aproximadamente 1,20 metros, un espacio de 40 x 20 metros y un entorno sonoro controlado. Pocas comunas disponen de un campo permanente dedicado.
Sesiones itinerantes de cecifútbol: un modelo que cambia las reglas del juego
Desde 2024, asociaciones francesas han desarrollado un formato de sesiones gratuitas e itinerantes, específicamente destinadas a personas con discapacidad visual en comunas sin un campo especializado. Este modelo móvil transforma la cuestión de la accesibilidad.
Estas sesiones funcionan con monitores formados en las especificidades de la discapacidad visual. Los soportes de comunicación están sistemáticamente adaptados: formatos de audio, documentos en letra grande, información accesible por lector de pantalla. El objetivo declarado es el descubrimiento, no la competición.
El efecto de los Juegos Paralímpicos de París 2024
El equipo de Francia de cecifútbol ganó el título de campeón paralímpico en casa durante los Juegos de París 2024. Esta victoria provocó un aflujo de solicitudes hacia los clubes pioneros. Personas no videntes de áreas urbanas enteras han contactado estructuras para unirse a equipos o participar en sesiones de iniciación.

Ajustes técnicos del cecifútbol: lo que hace posible la práctica
El cecifútbol se basa en un conjunto de ajustes sonoros y táctiles sin los cuales la práctica sería imposible. Estas adaptaciones constituyen la base técnica que permite a los jugadores privados de visión orientarse, anticipar y jugar colectivamente.
El balón contiene cascabeles que emiten un sonido continuo al rodar. Las barreras laterales sirven tanto como referencia espacial como elemento táctico, los rebotes son parte integral del juego. El campo no tiene línea de banda, el juego casi nunca se detiene.
Tres guías vocales supervisan cada equipo: el portero (vidente) dirige la defensa, un guía colocado detrás de la portería contraria orienta a los atacantes, y el entrenador cubre el medio campo. El anuncio “voy” (del verbo español que significa “voy”) es obligatorio para cualquier jugador que se mueva hacia el portador del balón, para evitar colisiones.
Capacidades desarrolladas por la práctica
El cecifútbol requiere habilidades raramente movilizadas en otros deportes adaptados:
- Orientación espacial en un entorno dinámico, sin referencia visual
- Percepción auditiva fina para localizar el balón y a los compañeros
- Estrategia colectiva basada completamente en la comunicación verbal
- Resistencia cardiovascular sostenida a lo largo del partido
La práctica del cecifútbol para personas con discapacidad visual no es un mito ni un deporte reservado a una élite paralímpica. Los datos federales muestran una base de licencias real, las sesiones itinerantes eliminan la barrera geográfica, y los clubes recreativos comienzan a estructurarse. El principal obstáculo sigue siendo el número limitado de estructuras de acogida regulares, un desfase que el impulso post-Juegos de París 2024 contribuye a reducir progresivamente.



